lunes, 22 de julio de 2019

Ensayo: Himnos y el panegírico del corazón #1

"Gimme Tha Power"
Molotov



Cabe aclarar que definitivamente no propondría esta canción como un himno, pues aunque es buena, realmente me parece un desahogo, un canto de “hartazgo” ante una situación de represión social, y como en mi opinión, un himno debería perdurar como melodía digna de representar a un país, en este caso México, no concibo la idea de que la furia, impotencia, encabronamiento y odio hacia el gobierno sean parte de la cotidianidad, dicho esto.

Comienzo con esta rola que es el caso más lejano que encontré pues allá por el año 1998 cuando la escuché por primera vez, fue a escondidas de mis padres y los padres de un amigo quien me la presentó en forma de tesoro secreto y pecador, pues siendo niños, el tema de no decir groserías era la tendencia más popular, popular porque todos las decíamos, todo consecuencia de la prohibición impuesta por nuestros padres, pues con tal decreto nos enseñaron a nosotros los niños, que se trataban de palabras que podían ofender, de carácter moral, sucias y sobre todo bien pinches graciosas.

Mucho de lo que uno aprende de niño va acompañado de un concepto propio de quien te lo explica, en este caso, seguramente sin saberlo, los padres le recetan a sus hijos un curso exprés y a veces intensivo (y hasta a punta de chanclasos) de como ofender a alguien, esto en el momento justo que prohíben decir ciertas palabras, pues sabido es que la palabra prohibir también significa invitar, en ese sentido, los papás de ese tiempo no tenían precisamente un sentido común muy brillante y desconocían por completo los principios de la psicología inversa, es por ello que fuimos de la generación mas grosera que pudo haber, pero grosera en el sentido hilarante –aquellos con padres y familia de condición conservadora lo entenderán- a muchos con el tiempo se les quitó la necesidad de expresar una de vez en vez o simplemente las sacaron de su léxico (al menos publica y socialmente) pero a muchos otros pura verga que no, pues de cierto modo, se aprende que no hay malas palabras o palabras sucias y que de hecho las palabras no ofenden o lastiman, (en términos un tanto generales, pues realmente en teoría todo léxico ya es sucio, perdimos la lengua sagrada y ahora todos hablamos la lengua malita de babel) yo creo, que ofenden y lastiman las intenciones, cosas muy diferentes, pues a veces uno puede referirse a un compañero o hasta un hermano con alguna de estas famosas palabras sin la menor intención de ofenderlo:

- Qué onda pendejo ¿Cómo estás?
- Qué onda puto, bien ¿y tú?
- Ps acá valiendo verga

(Claro, sin mencionar el famoso “albur” mexicano, que es la cosa más homosexual que existe)

Una experiencia muy significativa fue cuando en la casa de una querida amiga me sorprendió escuchar que en una plática de lo más común su padre le respondió con un “Oite pendeja” cosa que me sacó de cuadro por un momento hasta que la chica carcajeo poniendo en evidencia la gran unión y confianza que hay en ellos, no era para menos, una de las familias más unidas y hermosas que conozco.

Por supuesto que hay una línea muy delgada en esto pero ya depende de quién vocifera, pues los hay quien utilizan este léxico para ofender y lastimar, pero creo yo que lejos de ofendernos con una amenaza de este índole más bien habría que sentir compasión por la limitada condición del que quiere tambalearnos con palabras altisonantes, aunque claro también depende mucho de la seguridad y orgullo del receptor que se puedan ver rebasadas por unas cuantas palabras que recuerden a su mamá, porque ya hablamos del no te metas con mi madre, con mi madre patria sagrada o la guerra encontraras.

Quizás no haga falta reiterar pero que va, tomaré de ejemplo los comediantes, y por mas señas al hilarante polo polo, quien con un caracteristico estilo de comedia utiliza este léxico para hacer reír a la gente, demostrando lo ya señalado, que las famosas groserías no son más que palabras muertas y que todo cambia con tan solo mirar las intenciones que hay detrás, en este caso las de hacerte reír, muy diferente a un acto de lo mas instintivo, rudimentario y despreciable, el querer ofender o lastimar a alguien.

Sin entender mucho de lo que decía la letra de la canción, nos limitábamos a reír al escuchar aquellas palabras llegando así un sentimiento de libertad que nos quitaba esa pena y prohibición de hablar como se nos dé la gana, sonando más esos temas que evocan rebeldía insulsa como “Puto” o “Chinga tu madre” y que conste que así se llaman estas canciones, no se vaya a ofender querido lector.

Así que a Gimme tha power no le hacíamos mucho caso, todo cambio tiempo después al comprender realmente qué estaban diciendo, pues ahora con las palabras altisonantes relegadas a segundo plano donde carecen de importancia, la canción me comunicaba un tema que estaba en todos los que me rodeaban y mejor dicho en todo mi entorno, la impotencia nacional.

La canción relata una realidad común en el mexicano, la de un gobierno viviendo en el descaro, ladrón, corrupto y sin la menor dignidad, aprovechándose del sudor del pueblo para mantener así una vida de placeres con desfalco, sin saber dar, sin saber compartir, sin saber dirigir, sin saber gobernar.

Por supuesto que este tema fue tratado mucho antes por muchos más, comunicado de diversas formas pues como dije ya, era una realidad que cual yugo carga el mexicano y me atrevo a decir que a la fecha muchos sienten esa impotencia ante las descaradas actitudes de los dirigentes provocando se genere de manera natural la idea de que México está gobernado por idiotas, y es por esto que esta rola me parece tan contundente, pues refleja muy bien el hartazgo del pueblo trabajador, de ese que a pesar de los daños le ofrece otra oportunidad a los que con promesas falsas les condicionan alivio solo para volver a darles la puñalada.

De este modo, Molotov hace una invitación al “Ya basta” de aquel gobierno nefasto y caduco, pero de una forma fresca y emotiva con –se podría decir- un argumento, y no solo gritar basura al gobierno solo porque sí, me parece de las pocas canciones de molotov donde se puede apreciar un contenido que no sabe a “Redundancia” y curiosamente a la fecha sigue sonando por dos razones, una que es la que a mí me gusta, la añoranza, y la otra por –como ya mencione- a la fecha se sigue cargando –no todos claro- esa impotencia nacional, esto se puede ver reflejado por ejemplo en las redes sociales, donde a la menor provocación comienzan a vociferar basura contra el uno y contra el otro, todo esto porque de cierto modo las redes sociales ofrecen está posibilidad, la de figurar detrás de un falso perfil, muy triste por cierto que el anonimato sea su fuente de valentía, pero en algún momento se dejará de vociferar y se comenzara a comunicar de verdad pues, no puedes seguir siendo un ser vociferante todo el tiempo, hay que avanzar, una pena que hoy por hoy este tema –Gimme tha Power- siga sonando por esta segunda razón, que después de su salida hace casi 22 años, aquel que la suena se siga identificando con ella en el sentido práctico de la impotencia nacional, dejando en evidencia la triste realidad de México y su pueblo, donde sale a relucir esa comodidad que ofrece una venda en los ojos, pues como ya he mencionado, es el pueblo reflejo de su gobierno y viceversa, es el pueblo el que no quiere despertar de sus mil sueños, pero los tiempos cambian, pues todos son guerreros natos y no hay retroceso, el despertar es inevitable pues hacia allá se mueve todo, lento quizás, pero seguro, algún día cambian, algún día cambiaran.

Recomiendo Re-escuches la rola una vez más.

Muchas Gracias.

lunes, 15 de julio de 2019

Del epistolario de Merlín #2 / Himnos y panegíricos del corazón

Con las no tan diversas respuestas que aparecieron, consecuencia de la propuesta de cambiar el himno nacional de acá en los mexicos que de himno poco tiene y de nación cada vez más y menos (¿?) donde parece se estancó en una contienda comparando el himno de toda la vida contra la propuesta donde eligen cual es mejor cuando de todo lo contrario se trataba pues la idea es cambiar el contenido bélico por uno más armónico y pacífico, hablando del trasfondo de las letras, especialmente invitando a reflexionar que es lo que escuchamos y no dejarse llevar solo por el ritmito, así al menos futuras generaciones entonarían un himno de paz y no de guerra, pues veo difícil que se pueda comprender lo contundente que puede ser inscribir estos códigos de guerra en los infantes, donde al enemigo no hay que invitarle un café sino que, si osa pisar con sus chanclas nuestra tierra nos lo vamos a madrear, y allí está, solo basta ver la respuesta del mexicano con sus hermanos “inmigrantes” con sus caravanas y bueno todo eso de lo que ya hable en la nota original, si te la perdiste puedes leerla o recordarla puchándole AQUÍ.

La propuesta sigue en pie pero ahora me gustaría compartir otras rolas que fueron como un himno que me acompañó en ciertas etapas de mi vida, así es, acá comienzo a parlar de aspectos meramente personales por si ya le quieres cambiar de canal.

Esto será una lista de rolas o un SET LIST (ser listo) que poco a poco iré actualizando, y como ya mencione, son rolas que tuvieron alto impacto en el momento en que llegaron a mi tal y como las percibí en ese momento, quizás con un poco de sazón de un pensamiento actual pero en general lo que significaban para mí, y como no quiero hacer este POST tan largo pues, quiero explayarme con cada rola, le corto aquí y posteriormente subo la nota completa, muchas gracias.
P.D. Para los que leyeron el cuento de la chica del billar, ya regresó el secuestrado, se le hizo fiesta y toda la cosa.

martes, 2 de julio de 2019

Recordando: Final Fantasy VII Crisis Core

Los juegos de batallas por turnos, son un sector muy poco explorado por mi pues, tal sistema de combate me resulta poco creíble a la hora de hablar de la “inmersión” en este, dicho de otro modo, no me clavo en el juego por el simple hecho de que ¡SE QUEDAN PARADOS MIRANDOSE UNOS A LOS OTROS ESPERANDO YA SEA UNA ORDEN O UNA ACCION DEL CONTENDIENTE!, es por eso que la franquicia Final Fantasy me había resultado poco atractiva muy a pesar de los elogios que esta figura, nunca me quedé con las ganas de experimentar una relación seria esperando nos lleváramos bien pero yo enamorado con gustos un tanto definidos todo terminaba en una despedida prematura, no fue hasta la llegada de este título (ya sé que hay otros pero este fue el primero que llegó a mis manos) que tuve la oportunidad de ilusionarme y dejarme acariciar por sus encantos propios de los grandes atributos que acompañan a la franquicia, pues a pesar de ser criticado por el hecho de que fue cambiado su sistema de combate del ya mencionado “por turnos” a uno más enfocado a la acción tipo “hack and slash” o cortar y rajar o machacar botones, cambio muy contundente pues el primer mencionado sistema ha acompañado a la franquicia desde sus inicios y así mismo a la saga a la que pertenece el título del que hoy les hablo pues nos encontramos frente a una precuela, este sistema prácticamente fue coronado como una característica propia de los títulos de la franquicia, de ahí la desilusión de aquellos puristas, pero fue este brusco cambio lo que me permitió adquirirlo y disfrutar de él, dejando en evidencia que donde unos ven decepción otros vemos atractivo, dicho esto.







Lanzado exclusivamente para la consola portátil de SONY, la enigmática PSP, comenzamos la aventura tomando el papel de un joven y entusiasta Zack Fair, un devoto agente de SOLDADO de segunda clase, aspirante a primera clase y con el sueño de convertirse en “HEROE” título que en ese momento lleva el famoso Sephiroth, siendo él SOLDADO de primera clase y compañero laboral de Zack al que por cierto este último admira, ambos trabajando para Shinra, compañía que se encarga de drenar la llamada “corriente vital” un flujo eviterno que emana del planeta tierra y que Shinra transforma en energía utilizable para así brindar una vida de lujos y riquezas materiales para aquellos dispuestos a entregar su incondicional devoción a esta empresa en condición de soberana.

“El hombre adecuado en el sitio equivocado puede cambiar el rumbo del mundo” decía el misterioso G-Man en la obra maestra de Valve “Half Life 2”

Zack, al ser recomendado a SOLDADO de primera clase por su amigo y mentor “Angel” esto, tras un evento inesperado con tintes sinestros donde un SOLDADO de primera clase de nombre “Génesis” ha desertado de las filas de SOLDADO y de Shinra llevándose consigo a un sequito de otros SOLDADOS de segunda y tercera clase, dando espacio a la entrada de Zack donde le serán encomendadas diversas misiones para despejar las dudas que acompañan a la salida de este presuntuoso personaje, es aquí donde Zack comienza a ser testigo de las diversas irregularidades que acompañan las decisiones y acciones de Shinra, todo esto al dialogar con las gentes de los pueblos aledaños quienes muchos de ellos están seguros que Shinra es un peligro para la humanidad y para el planeta mismo, pues viendo a la tierra como un ser vivo, se pone en perspectiva la clara idea de un planeta explotado por las manos de una siniestra y soberbia empresa, testigo de esto, comienza a ponerse en duda la lealtad de nuestro protagonista quien debe elegir entre su Honor y la obediencia a sus superiores, llevándolo a una revuelta de situaciones en donde más temprano que tarde se dará cuenta que en las filas de SOLDADO no hay lugar para el cariño, la amistad y el honor.

En esta precuela podremos ver a lujo de detalle el declive en la credibilidad de shinra, todo esto desde los adentros de la empresa quien poco a poco comienza a oler a caño tapado al develar su verdadera cara como enemiga del pueblo y el planeta, además de ciertos detalles de los personajes y parte de la historia que no se conocía.

Bueno, en realidad no tanto, aquí hay un problema.

No pongo en duda que la historia en este juego es el punto más fuerte del mismo, cosa que me parece un problema pues tratándose como ya dije “de un videojuego” el sistema en si deja mucho que desear, y la razón es –precisamente- la historia, pues la experiencia mando en mano pasa a segundo plano, relegándola a una especie de intermedio para seguir con la trama, es decir, que las batallas solo parecen un obstáculo para la historia donde, eso sí, con fantásticas cinemáticas, nos muestran un suceso para pausarlo con unas cuantas batallas y nuevamente continuar con la historia, historia donde no puedo evitar sentir que los eventos que suceden por alguna razón no me parecían “nuevos” del todo, pues a la mitad del juego lo que observamos es más que nada una recreación de la película “Final fantasy VII last order.

Tiene sus puntos buenos a mi gusto, como por ejemplo que la trama del juego “al menos la mitad” no gire alrededor del delirante Sephirot, cosa que agradezco, pero dicho sea de paso nuevamente –para la mitad- todo se trata de ese sobrevalorado personaje nuevamente, hasta momentos antes del final donde al antagonista regresa a ser la empresa Shinra.

No me mal interpreten, la historia es interesante, basta decir que me mantuvo atento de ella y eso que para nada soy fanático de la franquicia, me parece muy emotiva y con buen desarrollo del protagonista y compañeros, como la triste locura a la que sucumben todos los agentes de SOLDADO consecuencia de los experimentos a los que fueron sometidos, viendo su lento deterioro y desquicio como una realidad inevitable, o quizás la pesada carga que debe llevar Zack al poner en duda su lealtad a sus superiores, teniendo que decidir entre obediencia, cariño y su honor, cosa que lo conduce a desertar de las filas de SOLDADO y por consecuencia a su fatídico deceso.

Acá me atrevo a hacer un paréntesis pues estoy consciente de que hablamos de una precuela, lo que quiere decir que se trata de una obra que cuenta la historia anterior a una historia ya contada, lo que por lógica habrá eventos cuyo desenlace ya conocemos, como la muerte de Zack a manos de la artillería de Shinra, o que esta última es un pedazo de mierda que le da muerte a todo aquel que figure una desobediencia, claro que recurrir a esto nuevamente me parece adecuado si de un adorno se trata, un recuerdo útil que nos ayude a no perdernos de la trama y a esto es a lo que me refiero, que en vez de eso vuelven a poner estos eventos como protagonistas valiéndose del olvido de que ya los conocemos, de que ya nos lo contaron tanto en el juego original como en secuelas así como en juegos como en películas, ejemplos de sobra hay pero por mencionar algunos está la innecesaria Advent Children y la precuela ya mencionada Last Order, donde regresan a poner como protagonista al loco Sephiroth una y otra vez, cuando teniendo la oportunidad de profundizar en eventos más necesarios como el mismo Zack, por ejemplo en lo personal me hubiera gustado más saber qué fue lo que creó ese lazo tan fuerte entre Zack y el puñetas de Cloud, pues realmente no dicen nada más que Cloud siente aprecio

por Zack pues hubo química desde un principio en una misión donde se rieron juntos y claro porque Zack lo rescató de las garras de Shinra a tal grado de dar la vida por él(lo que me lleva a pensar que Cloud es un pendejo porque después de esto regresa a soldado) y por otro lado Zack ve en Cloud a una niñita indefensa en las filas de la artillería de Shinra que por honor no puede abandonar porque de verdad en este juego ¡¡Cloud es un pinche puñetas!! hubiera sido más factible atar esos cabos sueltos que nuevamente intentar hacerme sentir compasión por el manipulado Sephiroth otra vez, pero bueno.

Lo que al sistema de juego se refiere, estamos ante un título que apuesta por la acción de machacar botones, pues para poder avanzar entraremos en contienda con diversas clases de enemigos y monstruos, algunos perteneciendo al bando de los desertores y grupos anti Shinra, y otros propios de experimentos de la misma Shinra que se han salido de control.

Para abrirnos paso ante estas amenazas contaremos con dos tipos de ataques, los físicos y los mágicos, estos últimos únicamente posibles si equipamos las diferentes materias que encontraremos a lo largo del recorrido, brindándonos la oportunidad de realizar hechizos elementales, ya sea fuego, hielo, rayo etcétera, esto vuelve las contiendas algo tácticas pues al tener ranuras limitadas para equipar materia y tomando en cuenta que hay enemigos débiles a cierto tipo de estas, habrá que ponerse alerta de cual combinación de equipo será el más adecuado para nuestros enfrentamientos.

Otro apartado en el modo combate es la así llamada OMD (Onda mental digital) una especie de ruleta con imágenes de diferentes personajes que representa los sentimientos que el protagonista tenga en ese momento, esta, funcionando de forma aleatoria de vez en vez nos ayudara a potencializar nuestras materias, activar estados positivos en el protagonista tales como velocidad, magia ilimitada o incluso inmunidad al daño, también podremos desencadenar ataques muy poderoso e invocaciones que incluso pueden eliminar a todos los enemigos en pantalla.

A parte de la campaña contaremos dentro de esta misma con un apartado de “Misiones” que se desbloquean con forme avanzamos en la trama, echo esto podremos enlistarnos en estas cuando y cuantas veces queramos, pues es en estas pequeñas misiones donde encontraremos a modo de tesoros los objetos más útiles y las materias más poderosas que pondrán la balanza del triunfo a nuestro favor, además de que sirven como practica y ayudan mucho para subir de nivel a nuestro protagonista.

Por supuesto que no todo es miel y ya voy llegando a señalar el negrito en el arroz.

Como ya mencione, acá es donde se nota que se enfocaron más en la historia que en el modo de juego, pues aunque puede ser muy llevadero, hay un punto que me desorientó bastante y es precisamente culpable la historia.

La cinemáticas son increíbles, tienen un detalle fabuloso y me atrevo a decir que incluso tienen mejor calidad que las vistas en la película Advent Children, las texturas y el rende rizado era lo mejor en ese tiempo, aparte que todas las invocaciones que logramos con la OMD cuentan con su propia cinemática en CGI, cosa que le da gran impacto a la batalla, algunas duran bastante y rompen el ritmo del combate, pero de verdad que valen la pena si con calma te tomas el juego, el problema es que me parecen que muestran algo que se carece en el juego en sí, allá vamos.

Al comenzar el juego, podemos ver a un muy habilidoso protagonista, que puede caer desde un helicóptero que vuela varios metros arriba hasta un tren en movimiento sin siquiera sentir un estirón en el tobillo, puede correr a la misma velocidad que la maquina ya mencionada, saltando de vagón en vagón sin perder equilibrio, incluso puede saltar diez metros en el aire después de esquivar una ráfaga de balas y un cohete, esto emociona bastante pues muestra la gran habilidad y destreza que tienen los miembros de soldado, pero todo esto se rompe un momento después a la hora de tener el control del protagonista, donde nos entregan a un Zack bastante limitado, con un único golde de espada, que no puede esquivar todas las balas, se mueve lento y ni siquiera puede saltar.

Por supuesto que se requiere de mucha imaginación para darle vida a la ilusión de batalla frenética y descomunal, pero hay una enorme diferencia entre lo que nos muestran que Zack puede hacer a lo que realmente nos permiten hacer pues, ¿Dónde quedaron esas habilidades? Solo son visibles en las cinemáticas, claro claro, quizás es solo una queja mía, pero no quita el hecho de que si desentona bastante.

Otro problema que tuve con el modo de combate es directamente con la OMD, pues no tenemos control de esta, es decir, nos la presentan como una herramienta meramente complementaria en el combate, con un movimiento completamente aleatorio, donde nuestro alcance para influir en esta es prácticamente nulo, pero a lo largo del juego ocurren ciertas irregularidades que evidencian lo contrario, pues hay veces donde cierta invocación es bastante recurrente sin razón alguna y en otras ocasiones cuando quizás se requiera de su presencia pues así puede salvarnos de una ajustada contienda, tal pareciera que se le da la gana de no acertar ninguna combinación, más evidente en los momentos cuando peleamos contra un enemigo muy fuerte o un jefe, donde de estas invocaciones poderosas no se ven ni sus luces, y por otro lado pueden aparecer innecesariamente para matar a un pinche bichito.

Durante el juego encontraras objetos que al equiparlos supuestamente incrementan la posibilidad de hacer una invocación de tu elección, pero pareciera que el resultado es el opuesto pues a mí no me pareció que ayudara en lo más mínimo, al contrario, nunca me salió la maldita invocación que quería.

Hablando de las misiones, que desperdicio, se vuelven horriblemente monótonas pues hay misiones a madres, y aunque muchas tienen que ver directamente con el desarrollo de los personajes secundarios y extras, muchas otras más están de relleno y sirven únicamente para acrecentar tu experiencia y obtener objetos y materia, y esto último me parece pretensioso pues es acá donde encuentras las materias y objetos que son de mayor utilidad, todo esto en forma de recompensa, pero una recompensa poco satisfactoria pues prácticamente te obligan a jugarlas si quieres subir de nivel, el cual no es necesariamente requerido para concluir el juego, pues claro que ayuda para mejorar tus características, pero esto a mi parecer es algo perjudicial para los combates, pues una vez subiendo a un nivel considerable, tus golpes bajaran más –por ejemplo- logrando incluso matar a pequeños bichos y débiles soldados de un solo golpe, lo que desequilibra toda la dificultad del juego pues rápidamente las batallas que deberían fungir como obstáculo se vuelven una brusca interrupción que ni siquiera figura un reto, encontrando la verdadera dificultad del juego en pasarte las aburridas misiones que en ocasiones se vuelven imposibles y agotadoras.

Esto fue lo que me ocurrió a mí, pues en un momento pausé el curso de la trama para pasarme las misiones disponibles, algunas con un reto bastante desbalanceado, mi sorpresa fue que al querer continuar con la historia, me encontré con batallas tan fáciles que en vez de retadoras me parecieron estorbosas, he aquí el problema con estas misiones, que parecen ser la parte más grande y compleja del juego, una lástima, además encuentras jefes ocultos que bien pudieron meter en la historia para variar, como por ejemplo “Minerva” una jefa escondida en las misiones (que de escondida nada tiene pues de ir jugando de una en una como sugiere el juego más temprano que tarde te enfrentaras a ella) y que figura como la gran diosa de la que tanto habla el insoportable Génesis, me tomó más de media hora acabar con ella, lo malo es que esta jefa y mejor dicho, esta batalla está mucho mejor que la batalla final del juego, que como ya dije, si cometiste la equivocación de pasarte las misiones antes de seguir con el juego, no presentara ningún reto.

Otro problema que tengo con las misiones es el contexto, muchas de ellas, antes de enlistarte, tienen un breve texto que intenta darle sentido a lo que haces, hay algunas que logran muy bien su cometido, como cuando ayudas a un soldado que te encuentras dentro del edificio Shinra y que debido al miedo que le tiene al combate te ofreces a ayudarle en sus misiones, o la contienda contra los soldados de artillería de Shinra por saber que división de defensa es la mejor, estas misiones tienen que ver con la historia pues son personajes que te encuentras durante el juego y que incluso interactúas con ellos, esto funciona muy bien porque realmente le da sentido a las misiones tanto al jugarlas como al terminarlas, pero más de la mitad están ahí sin sentido alguno, por ejemplo las misiones del jefe de la mafia, donde un tal señor Don Corneo que controla el crimen organizado y cuyos muchachitos se encuentran traficando materia en los barrios y suburbios de Midgar sin la autorización de Shinra, me pareció una excelente idea una intervención del súper SOLDADO puedelo todo Zack, pero pura verga que interactúas con algún jefe de la mafia, en su lugar pasas una misión idéntica a todas las demás con batallas con bichitos al azar y ya, nunca vez a ningún jefe de la mafia, es más, estoy seguro que el personaje de Don Corneo ni siquiera se encuentra en la base de datos del juego, en su lugar terminas el grupo de misiones y ya, ni siquiera un desenlace ni nada, se olvidan completamente del argumento que las precede, esto es terrible pues teniendo el espacio y herramientas para recrear todas esas situaciones que figuran dichas misiones, no lo hacen, en su lugar te ensartan 30 horas de juego monótono con batallas sin sentido más que para obtener objetos que para terminar de ahogar a ese caballo, son al azar, sí hay misiones donde puedes conseguir un objeto o materia en específico, pero la gran mayoría no lo son, es una pena.

Y como no todo es miel, tampoco todo es mierda, la banda sonora es exquisita, me parece que mesclan tracks del Final Fantasy VII de psx y algunos de la película The Last Order, estos últimos si pude reconocerlos y tienen algunos arreglos muy acertados, además son un factor muy importante en la trama pues llevan a las cinemáticas y a la historia en si a niveles muy elevados de sentimiento haciéndolos muy emotivos. también el apartado gráfico es excelente, definitivamente acá square enix nunca decepciona, me sorprende que la PSP tenga ese poder gráfico, incluso puedo decir que son los mejores gráficos que pude ver en la portátil, quizás eso explique por qué se mamaba la batería cuando lo jugaba, las expresiones y movimientos de los personajes tienen un nivel espectacular, igualmente los escenarios que de verdad son enormes y creíbles, los tiempos de carga son aceptables, sinceramente acá no hay mucho que decir, quizás un poco de variedad en los personajes extras hubiera estado bien, como los científicos y pueblerinos pues me pareció ver al mismo modelo de niño en todos lados, pero se puede perdonar como todo lo anterior criticado.

Entonces; ¿Qué pedo con Final Fantasy Crisis Core?

Recordemos que lo que hacemos acá es recomendar y no vociferar, así que efectivamente:

No es un mal juego, Final Fantasy Crisis Core cumple, se atrevió a retar a sus fanáticos más puristas al cambiar el modo de combate para acercarse a nuevos consumidores, y me parece que muy a pesar de que se trata de una precuela que pareciera intenta mantener vivos a esos personajes que tanto le duele a square enix dejar morir, este juego va dirigido a –como ya dije- los que no gustan de la franquicia, pues les demuestra que puede funcionar con diferentes características, que el mundo de Final Fantasy no es exclusivo, que todos pueden disfrutar de él, es cierto que puede sentirse redundante y repetitivo en los momentos más sentimentales de la trama, pero esto es porque ya la conocemos, y esa fue mi maldición, que los eventos ya los había visto antes, pero para quien los desconocía –como yo en la primera ocasión que me adentre a su mundo- me parecieron muy emotivos, muy desgarradores y tristes pero también muy conmovedores y satisfactorios,

dejándome con un buen sabor de boca, que muy posiblemente despierte un gusto por la franquicia para aquel que le dé una oportunidad, es por eso que muy a pesar de los detalles que aquí se señalan, son todos minorías al comparar la simpatía y fuerza de entretenimiento que ofrece este título, pudo ser mejor, pero no es malo, así que, lo recomiendo, que si eres fanático de la franquicia encontraras muchos de los atributos que hacen grande a la misma y tratándose de una precuela, encontraras muchos detalles que te gustaran y si por el contrario eres nuevo en esta saga, encontraras muy dentro de todo esto un corazón hablando.

Muchas gracias



martes, 25 de junio de 2019

La Linda joven del Billar, Homenaje al secuestrado y un poquito de libertad (ah y un video chidito)


Quisiera compartirles queridos lectores un video sobre una opinión bastante interesante, se trata de una revisión de diversas caratulas y diseños de cajas de videojuegos que gozan de un diseño de arte fascinante, pero antes me gustaría acompañarlo de un relato muy significativo, y es que aclaro que si no te interesa en lo mas mínimo puedes saltarte todo este texto bajando la página hasta el final llegando directamente al video, dicho esto.

Resulta que un joven bastante pasivo que atiende un billar, es abordado por una linda joven que le pregunta sobre el precio de la hora por alquilar una mesa de POOL, respondiéndole amablemente el joven le brinda la información solicitada a lo que la linda joven comienza una plática en la que hace referencia a su lona y anuncio de publicidad que yacen colgados afuera de la entrada del negocio, donde sale a relucir la foto de una mujer con oficio de modelo jugando sobre una mesa de POOL, envuelta en un vestido entallado de color azul, con taco en mano, mirada sugestiva y un escote que invita a asomarse a su abierto pecho que inclinado a un ángulo donde rosa con él las bolas de billar, llama la atención de los transeúntes informándoles que el local está abierto, la linda joven, le cuenta al sonriente encargado que le llamó mucho la atención aquella foto, pues resulta ser, que en su casa tiene la suerte de tener a unos padres un poco sobre protectores como así conservadores, y que por alguna razón siente una gran atracción por aquel así llamado deporte conocido comúnmente como BILLAR, desconoce si la atracción proviene del encanto que este posee a la hora de poner en practica tu puntería, ingenio, paciencia y calculo donde el entendimiento de su geometría puede darte la ventaja en una contienda, o quizás desarrolló un interés consecuencia de una prohibición por parte de sus padres, negándole la experiencia de descubrir un deporte por ella misma creando así un interés por descubrir que secretos guarda aquel terreno condenado por sus padres pues como cadena de castigo lo tienen catalogado como una actividad exclusiva de hombres y machos donde este segundo término es enfatizado por ser el que dichos padres usaron para referirse a los practicantes de aquel pasatiempo geométrico.

A la linda joven le resultó toda una suerte encontrar aquel local de BILLAR y más aún encontrar a una mujer en la portada de su publicidad pues hasta donde sabia las féminas no podían entrar a estos salones, lo que rompió sus quizás caducos paradigmas revelándole una nueva oportunidad de acabar con su régimen político que tanto la acosaba, llenándose de valor para entrar y no encontrar más que una bienvenida por parte del joven que atiende dicho salón, donde con un gusto que solo puede tener un niño al que le es regalado un nuevo juguete, examinó cada rincón de aquel nuevo mundo al que había entrado y lo mejor de todo es que no solo quedó en ella aquel gusto sino que tiempo después convenció a sus padres de atreverse a experimentar compartiendo su alegría en familia donde ahora siguen asistiendo gozosos de danzar en una misma melodía.

Desconozco el tiempo en el que pasó este hecho, a mí me parece atemporal, es decir, puede funcionar en cualquier tiempo pues a la fecha no es mentira que hay ideales y formas de pensar propios de un sistema de educación ya caduco, ya inservible, ya putrefacto.

Por supuesto es condición ya de quien perpetra dichos conceptos como una realidad a la hora de considerar como “publicidad” un método cliché y bastante arcaico, que solo pone en evidencia los gustos y condiciones de aquel que lo utiliza y quizás un poco más para aquellos a quienes da resultados, pues posiblemente demuestre un profundo recelo de considerar a la mujer como objeto sexual, propio –nuevamente- de esa educación que cual condena se sigue arrastrando, pero por otro lado cada quien mira su reflejo en todo aquello donde pone el ojo, tal como le pasó a la joven de la historia que lejos de ver un artículo opresor y denigrante para su “sexo”, vio una liberación para ella misma, una señal requerida para atreverse a romper una cadena, ignorando por completo lo que sea que represente para los demás, tomando lo que le sirve y desechando lo que no, conservando el valor, la bienaventuranza, desechando el prejuicio, el orgullo, cambiando su mundo interior e invitar a sus amados a intentarlo, no señalándolo, no condenándolo ni tratar de cambiar en los demás imponiendo su voluntad por creer que así lo correcto es.

Por supuesto que protestar a nivel general puede servir como inspiración y voluntad para que aquellos oprimidos ansiosos por salir de su prisión se atrevan a dar el primer paso, pero también en el polo opuesto, en el otro extremo, puede acarrear una serie de inconciencias mal dirigidas, ideales que evidentemente no toman en cuenta el derecho a elegir de los demás quienes no comparten su opinión, porque siendo sinceros, cada persona es un mundo y cada mundo es poseedor de su verdad, intentar imponer la tuya es atentar contra su libertad y así mismo con la tuya ¿Por qué con la mía? Porque entonces te vuelves preso de la razón, y como dicho ya está, no es libertad.

Un claro ejemplo es uno de hace ya un tiempo donde si no me equivoco, el vocalista de “Bersuit Vergarabat” dio su opinión acerca de la represión sexual que –según él- figuran las mujeres en condición de feministas, donde parafraseando sus palabras decía que aquellas féminas en dicha condición se les tenía que practicar una relación sexual a la fuerza para que así cambiaran de opinión, es decir, habría que practicarles sexo en contra de su voluntad, es decir, habría que tirárselas, es decir, habría que cogérselas para así evidenciar lo equivocado de su postura. “Hay que tirárselas a la fuerza para que dejen de ser tan reprimidas” decía el susodicho cantante.

No se necesita ser sabio para encontrar esto bastante erróneo, por supuesto que su opinión está completamente fuera de lugar, pues, este tipo fue un imbécil, de eso no hay duda, pues estoy seguro que no se percató que estaba hablando de hacer una práctica en contra de la voluntad de a quien se le perpetra, en otras palabras, estoy seguro que este imbécil desconoce que está proponiendo una violación.

Acá hay dos puntos a tener en cuenta y uno de ellos es que siempre existe la posibilidad que el contexto no sea comprendido, que quizás hubo confusión en la selección de palabras que utilizó para hacerse entender propias de una carencia de conceptos más amplios, es decir, siempre existe la posibilidad de que no quiso decir eso que dijo, y el segundo punto es que este idiota la cagó por no ser consiente del primer punto.

A pesar de que curioso fue encontrar usuarios y seguidores que compartían su opinión en un himno a la ignorancia y al odio, y nada nuevo encontrar los otros comentarios que estaban en contra, la real sorpresa que me lleve fue que le negaron la oportunidad de presentar un concierto que ya se encontraba programado para pocos días después de su nefasto comentario, esto ocasionado por –precisamente- un grupo de mujeres con ideales de la ya mencionada índole que juntando firmas, protestando y exigiendo lograron detener el evento de este grupo musical.

Esto me parece realmente terrible pues efectivamente están perpetrando una violación a la libertad, tanto del imbécil vociferante, como a los organizadores y anfitriones del evento y claro está que a los miles de seguidores del grupo musical, quienes no pudieron asistir pues fue cancelado, pues, nuevamente ¿es esta la idea de justicia que tienen? ¿Donde un grupo de terroristas (pues eso fueron en ese momento) pueden castigar y hacerle callar simplemente por dar su opinión?

Me parece que cualquiera tiene derecho a dar su opinión por más idiota que parezca sin recibir represalias, por supuesto que habrá consecuencias, de eso no hay duda, pero de eso se trata la libertad pues por otro lado a mi parecer estamos muy lejos de comprender lo que significa la libertad pues esta bella palabra va más allá de simplemente hacer y decir lo que nos plazca, pues realmente ¿quién habla en honor a la libertad? Por otro lado, el grupo terrorista feminista igualmente está en todo su derecho de expresar su inconformidad si así lo desea y comprende, pero privarle el derecho a un seguidor, de asistir a un concierto de un grupo se su agrado es fatal, eso es una imposición de voluntad, eso es lo contrario a la libertad.

Antes de que se malentienda (porque seguro que ya lo estas pensando) no estoy de ningún lado, es decir, no defiendo al vociferante cantante de bersuit ni mucho menos quiero dar a entender que las mujeres en condición de feministas son todas iguales, sino más bien este grupo en particular que perpetró la prohibición del concierto me parece igual de terrible que el propio comentario pues a mi parecer ninguno figura respeto.

Pareciera que nos encontramos aun en el medievo donde un grupo puede silenciar a su semejante con tan solo señalarlo, donde basta juntarse en manada para perpetrar injusticias y estas sean vistas como acciones correctas y necesarias, que triste es que estos grupos que figuran la defensa de los derechos de las mujeres sean partícipes de estas atrocidades, cuando quien no está de acuerdo con la lógica del vociferante vocalista simplemente puede darse la vuelta y avanzar, mas no castigarlo pues así nada se aprende más que el rencor y el odio.

Anabel Ochoa, sexóloga muy querida quien ya en paz descansa, decía algo maravilloso acerca de ser feminista, y esto era que el concepto de feminista era simplemente defender los derechos de las mujeres, vestirse de esa dignidad y ese respeto y hacerlo ejemplo en uno mismo (bueno esto último realmente es algo que yo pienso) no se trata de una guerra de sexos, ni de una lucha por sobresalir, ni mucho menos por hacerse notar, es solo respeto mutuo, por lo tanto, el feminismo es condición de mujeres y hombres, pues todo hombre que comprenda la opresión que se ha perpetrado contra la mujer y deseche de su ideología toda idea de géneros y desigualdad, sin saberlo, sin quererlo ni vociferarlo, puede ser feminista.

Lamentablemente el concepto se ha mal interpretado, se ha prostituido a tal grado que ahora figura una personalidad, una terrible contienda en condición de protesta, cuando la libertad no protesta ni figura ni vocifera, solo se manifiesta, libera, pero ¿Quién realmente comprende la libertad?

Me viene a la mente un caso no muy lejano en donde se decreta que los jóvenes estudiantes tienen derecho ahora de elegir si ir vestidos con pantalón o con falda, aplicado para ambos sexos, es decir las niñas pueden ir de pantalón y los niños –si así prefieren a riesgo de todo lo que pueda acarrear- de falda, esto dio mucho de qué hablar y seguramente pueda funcionar en cuanto a la comodidad al ir a disque estudiar, ¿pero porque llaman a esto libertad? Es decir, los obligan a comprar y vestir un uniforme para mantener un sistema de control con fachada de representar la escuela de su elección o la única donde los aceptaron y ¿le llaman a esto libertad?

Resumiendo, los obligan a utilizar uniforme dándoles a elegir pantalón o falda y a esto le llaman libertad.

Y si de un himno a la libertad y comodidad se trata ¿Por qué no dejarlos ir como se les hinche el huevo? Punketos, Rockeros, metaleros, hardcoreros, Darcketos, vampiros, Goticos, Chupacabras, HipHoperos, Raperos, Cholos, PoPeros, Fresas, Papayas, Guayabas, Godínez, Macuarros, Marihuanos, Feministas, Renacentistas, Eskatos, Princesas, Rameras, Otakus, Hipys, Indie, Trans, Under, Intro, Puto, Alternativo, Futurista y Hombres de gris.

No cabe duda que la vestimenta es motivo de juicio y que significa mucho para los habitantes de este amado predio, pero ¿para qué seguir con este agobio cuando los estudiantes lo primero que hacen al salir de la escuela es despojarse de sus asfixiantes túnicas?

¿Pues no es por el bienestar y comodidad de estos estudiantes que hacen todas esas patrañas?

En fin, esto realmente se trata de un homenaje al anuncio publicitario antes descrito que el día de hoy ya no acompañara más al sonriente joven encargado del BILLAR, pues fue robado o quizás secuestrado, desconozco si se trate de una siniestra ironía tratándose de una indefensa imagen de mujer la que se encontraba invitando a pasar a los adentros del salón, una verdadera pena pero a su vez una tenue caricia que recuerda lo especial que era para dicho encargado y para el negocio, pues no pongo en duda que más de alguno sucumbió ante sus encantos adentrándose a descubrir los misterios que aguarda aquella descolorida y corroída fachada solo para descubrir cálido recibimiento y elegante trato, respeto y simpática atención con esplendente color, siempre despidiendo a sus usuarios con una sonrisa invitándolos a volver, desconozco si desde su actual estado y paradero siga en condición de retrato sugestivo publicitando el salón de BILLAR, creo que desechare todas las demás posibilidades esperando siga invitando a la gente a visitar aquel agradable lugar donde sea que se encuentre ahora, estoy seguro que nos volveremos a ver.

(¿Tú eres el que atiende? Oh que sí)

Les recomiendo este video esperando sea de su agrado como lo fue para mí, quizás no tenga absolutamente nada que ver con lo aquí escrito (¿o sí?) de igual forma, no quería que quedara tan simple como poner un video y ya, además tenía ganas de compartir lo ya escrito.

Muchas gracias, un gran saludo